Accidentes y Responsabilidad Civil

Accidentes de tránsito: qué hacer, qué cubre el seguro y cómo reclamar una indemnización

Un accidente de tránsito puede generar lesiones, gastos económicos y mucha incertidumbre. Conocer tus derechos y los pasos a seguir puede marcar una gran diferencia en la indemnización que recibás. Esta guía te explica qué hacer inmediatamente después del accidente, qué cubre el seguro y cómo iniciar un reclamo exitoso.

Qué hacer después de un accidente

  1. Priorizar la salud: llamar a emergencias
  2. Registrar pruebas: fotos, videos, datos de testigos
  3. Intercambiar datos del seguro
  4. Hacer la denuncia policial
  5. Realizar la denuncia al seguro dentro de las 72 horas

¿Qué cubre el seguro de responsabilidad civil?

El seguro obligatorio cubre los daños provocados a terceros:

  • Lesiones físicas
  • Daños materiales
  • Gastos médicos
  • Muerte

No suele cubrir daños propios, salvo que exista cobertura adicional (todo riesgo, robo, destrucción total, etc.).

Cómo reclamar una indemnización

Para reclamar una reparación económica por lesiones o daños, se deben seguir estos pasos:

  • Presentar documentación médica
  • Acreditar gastos y perjuicios
  • Iniciar una mediación obligatoria
  • Negociar con la aseguradora
  • Si es necesario, avanzar a juicio civil

La indemnización puede incluir:

  • Gastos médicos y farmacéuticos
  • Daños psicológicos
  • Daños materiales
  • Incapacidad temporal o permanente
  • Perjuicios económicos (lucro cesante)

Consejos para fortalecer el reclamo

  • Conservar todos los comprobantes
  • Evitar acuerdos rápidos sin asesoramiento
  • Realizar informes médicos actualizados
  • Buscar asesoría legal antes de firmar cualquier documento

Conclusión

Un accidente de tránsito puede traer consecuencias graves, pero con el acompañamiento legal adecuado, es posible obtener una indemnización justa. Actuar rápido, reunir pruebas y conocer tus derechos son los pasos clave para lograr un resultado favorable.

Derecho de Familia

Cómo funciona la cuota alimentaria: obligaciones, montos y cómo reclamarla

La cuota alimentaria es un derecho esencial de los niños, niñas y adolescentes. Su finalidad es asegurar su bienestar y cubrir necesidades básicas como alimentación, salud, educación y vivienda. En este artículo encontrarás una guía clara para entender cómo se determina, cuándo corresponde y qué hacer si el responsable deja de pagarla.

¿Qué es la cuota alimentaria?

Es la obligación económica que tiene uno de los progenitores hacia sus hijos cuando no convive con ellos. No es opcional ni negociable: la ley la considera un deber inexcusable.

¿Qué incluye la cuota alimentaria?

  • Alimentación
  • Ropa y calzado
  • Educación y materiales escolares
  • Obra social o gastos médicos
  • Vivienda o proporción del alquiler
  • Actividades extracurriculares

¿Cómo se determina el monto?

El juez evalúa varios factores:

  • Ingresos del progenitor obligado
  • Necesidades reales del menor
  • Nivel de vida previo a la separación
  • Gastos extraordinarios comprobables

En muchos casos, se fija como porcentaje del salario (por ejemplo, entre 20% y 30% por hijo), aunque también puede establecerse un monto fijo actualizado periódicamente.

¿Qué hacer si no se paga la cuota?

Existen herramientas legales para exigir el pago:

  • Intimación formal
  • Retención directa del salario
  • Embargo de bienes o cuentas
  • Prohibición de salida del país
  • Registro de deudores alimentarios morosos

Ningún padre o madre puede evadir esta responsabilidad sin consecuencias judiciales.

Conclusión

La cuota alimentaria es un derecho fundamental que protege el bienestar de los hijos y garantiza su desarrollo integral. Si la cuota no se cumple o el monto es insuficiente, es clave buscar asesoría legal para accionar de forma rápida y efectiva.

Despido con causa y sin causa

El despido es una de las situaciones más difíciles en el ámbito laboral. Ya sea con causa o sin ella, genera dudas, ansiedad e incertidumbre. Por eso, entender tus derechos es fundamental para saber cómo actuar y evitar abusos. En este artículo encontrarás una explicación clara sobre las diferencias entre ambos tipos de despido, qué dice la ley y cuáles son los pasos recomendados para defender tus intereses.

¿Qué es un despido sin causa?

El despido sin causa es cuando el empleador decide finalizar la relación laboral sin necesidad de justificar la decisión. Está permitido legalmente, pero obliga al empleador a pagar una indemnización completa.

Generalmente incluye:

  • Indemnización por antigüedad
  • Preaviso o su integración
  • Indemnización por falta de entrega de certificados laborales
  • Vacaciones proporcionales
  • Aguinaldo proporcional

Es el tipo de despido más común.

¿Qué es un despido con causa?

El despido con causa se aplica cuando el empleador sostiene que el trabajador cometió una falta grave que torna imposible continuar la relación laboral.

Algunos ejemplos:

  • Incumplimiento grave del contrato
  • Actos de violencia o maltrato
  • Inasistencias reiteradas sin justificar
  • Robo o daño intencional de bienes de la empresa

En este caso no se paga indemnización por antigüedad, pero la empresa debe justificar claramente la causa. Si no lo hace de manera correcta, el despido puede considerarse injustificado.

Derechos del trabajador

  • Recibir una notificación formal del despido
  • Acceder a una liquidación final detallada
  • Reclamar montos impagos
  • Impugnar un despido con causa si se considera injusto
  • Solicitar asesoría legal para revisar la liquidación

Indemnización: cómo calcularla

La base de cálculo se realiza en función del mejor salario mensual, normal y habitual del último año.

Un cálculo simplificado incluye:
Salario × años de antigüedad + preaviso + SAC + vacaciones + multas si corresponde.

Cómo actuar frente a un despido

  1. No firmar nada sin leer (especialmente renuncias).
  2. Solicitar una revisión de la liquidación.
  3. Guardar comunicaciones, recibos y notificaciones.
  4. Consultar con un abogado laboral para analizar si corresponde un reclamo.

Conclusión

Conocer tus derechos es clave para enfrentar un despido de manera estratégica y evitar que la empresa vulnere garantías laborales. Un asesoramiento legal adecuado puede ayudarte a obtener la indemnización que te corresponde y evitar errores que reduzcan tus beneficios.